Curva y lanzamiento

Cuando el autobús viene tomando la curva

nosotros en la vereda nos corremos

tapándonos los ojos,

seguro nos va a matar


Y si bien no se descarta

que alguna vez se suba a la vereda

y nos fulmine su atropello frontal

en realidad sucede que nos parte en dos

el miedo por lo que habrá de ocurrir

unos minutos más adelante

cuando el micro impacte sobre su objetivo,

muera junto a la periferia en derredor al cráter

en donde terminará enterrado

en compañía de los fragmentos

de un todo mezclado con polvo


hasta que un nuevo ómnibus vuelva a partir

de su base de lanzamiento

meditaremos sobre este momento agudo

del cual no se regresa

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Para siempre queda

E